Entre las estrategias a tener en cuenta para internacionalizar nuestro comercio electrónico se encuentra la de saber adaptarnos a todo tipo de clientes. 

El mundo online nos brinda la posibilidad de encontrar y generar nuevos procesos de comunicación sin fronteras, y el comercio internacional a través de Internet es el mayor ejemplo.

La capacidad para expandirnos y encontrar clientes en otros países depende directamente del idioma de nuestra web, por ello es importante que nuestro comercio electrónico sea multi-idioma, para atraer al consumidor extranjero ofreciéndole mayores facilidades y que pueda realizar su compra con éxito.

multi idioma

A la hora de adaptar nuestro comercio electrónico a diversos idiomas y conseguir que sea una plataforma multi-idioma de calidad debemos tener en cuenta varias premisas:

– Lo ideal para cualquier comercio electrónico es disponer de un traductor especializado que nos traduzca la web o nos vaya asesorando durante la traducción. Es muy importante evitar los traductores automáticos. Los textos largos no se traducen bien, e incluso un usuario puede que ni se de cuenta de que está traducida. Si el visitante quiere una versión robotizada de la web, tiene varios traductores con los que navegar sobre la tienda online.

Una de las aplicaciones más generalizadas de traducción es TAO (Traducción Asistida por Ordenador) que nos puede ofrecer algunas ventajas en caso de no disponer de presupuesto.

– Inicialmente, podemos empezar por identificar que necesitamos realmente traducir, qué es lo prioritario. Debemos tener en cuenta que una vez se traduzca un contenido este debe estar siempre actualizado. Normalmente se recomienda empezar por los títulos de productos, formas de contacto, el proceso de compra y condiciones de venta. También se puede traducir la información de nuestra empresa ya que esta es más estática y sufrirá pocas variaciones y poco a poco ir traduciendo los demás contenidos de la plataforma y nunca mostrar en la plataforma varios idiomas mezclados.

– Tal y como comentábamos en el punto anterior los usuarios al ver la página traducida si deciden ponerse en contacto con nosotros lo harán en su idioma y esperaran que les respondamos en el mismo idioma. Por ello en muchos campos no debemos solo traducir determinadas palabras, sino adaptarnos. Por ejemplo, cuando el cliente inserte su dirección de envío o facturación debemos pensar que no en todos los países el número del DNI o pasaporte es igual, por lo que en estas casillas no debemos aplicar ningún tipo de limitación, ya que hará que el usuario no pueda realizar su compra correctamente y perderemos clientes.

– Pensar en el país de navegación también es muy importante, hay que ponérselo fácil al usuario. Además de poder localizar rápidamente y de forma intuitiva poder cambiar el idioma de la página en cualquier momento que lo desee, debemos priorizar los contenidos a mostrar.

Con esto nos referimos a que si en primer lugar en nuestras condiciones de envío en la página en Español tenemos las características de España, para Francia, Alemania… debemos mostrar en primer lugar las condiciones de envío a la Unión Europea.  Debemos pensar como si nosotros fuésemos el cliente.

– Por otra parte, lo mismo que en un primer momento configuramos las palabras claves de nuestra tienda, etiquetas, URLs... Tener una página en inglés y conservar las configuradas en castellano no tiene sentido.

– Por último y no por ello menos importante, es el posicionamiento. Nuestras acciones de SEO también deben ser acordes con idioma. Debemos tener mucho cuidado con el tema de las redirecciones. Si queremos evitar problemas respecto al SEO y la usabilidad, no es recomendable hacer un redireccionamiento automático basado en la detección del idioma del usuario, porque esto no permite a los usuarios y a los buscadores vean todas las versiones de nuestra web.

En conclusión, ampliar los idiomas de nuestra tienda online nos generará varias ventajas inmediatas: aumento de visitas a la página, aumento de compras… y por lo tanto expansión de nuestro negocio.